Por - - 1 Comentario

Hasta diversos establecimientos comerciales del centro de Copiapó llegaron funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, para fiscalizar la venta de chicha y carne de vacuno, productos cuyo consumo se eleva considerablemente en fiestas patrias y cuya comercialización debe obedecer una serie de requerimientos legales que buscan asegurar la venta de un producto de la mejor calidad.

En el caso de la chicha, su producción mayoritaria es del tipo artesanal por lo que de acuerdo al SAG existe la posibilidad de que pueda adulterarse en su venta final. De esta manera, y junto con velar que su producción se atenga a las normas definidas en la ley 18.455 de Alcoholes, la inspección del Servicio, realizada en esta oportunidad al supermercado Unimarc de calle Chacabuco, buscó detectar la presencia de agua añadida, uso de endulzantes prohibidos (sacarina), adición de chancaca o preservantes no autorizados, entre otros elementos, además de verificar una correcta rotulación de envases.

El organismo entregó a la comunidad algunas recomendaciones para reconocer un licor de buena calidad, entre estas, que no tenga olor extraño, posea un sabor frutoso y no amargo, y que no contenga partículas en suspensión. En caso de dudas sobre el producto, el consumidor tiene el derecho de exigir los documentos de respaldo del producto.

El encargado pecuario del SAG, Juan Carlos Valencia, señaló que “una buena chicha presenta un color que varía desde un café-anaranjado oscuro a colores café-rojizo claro, según la fruta empleada para su elaboración. Además ésta debe mostrar burbujas que suban desde el fondo, indicando que existe un proceso de fermentación del azúcar del jugo de la uva en alcohol”.

En materia de carne de vacuno, el SAG supervisó al mismo establecimiento y a la carnicería Carnes Kar, vigilando que tengan a la vista la categoría a la que pertenece, tipificación que da cuenta del sexo, edad, grasa de cobertura y contusiones del animal. La categorías se identifican con las letras V, C, U, N y O, que van en orden decreciente de calidad. Así mismo, los locales siempre deben exhibir el nombre del corte a la venta, de manera de evitar confusiones o engaño al consumidor.

Los funcionarios estatales además accedieron hasta las cámaras de frío de ambos locales constatando el estado y rotulación de los animales. El administrador de la carnicería señaló que en días de fiestas patrias venden de 15 a 20 vacunos al día.

La ley de Carnes N° 19.162 regula todos los eslabones de la cadena de la carne que incidan en la calidad final del producto que llega al consumidor, y otorga al consumidor el derecho a conocer el origen del producto que está comprando. Reglamenta además el transporte del ganado y la carne y sus condiciones de refrigeración.

Al año se consumen más de 22 kilos de carnes de vacuno por persona, siendo uno de sus peaks de consumo las Fiestas Patrias. Por eso, el Ministerio de Agricultura, a través del SAG, trabaja de manera permanente para garantizar que las carnes que los chilenos compran estén correctamente tipificadas y realiza inspecciones en mataderos, plantas despostadoras, empresas certificadoras acreditadas ante el SAG, carnicerías y supermercados.

 2 (1)

Fuente: Sag Atacama.