Las historias de esfuerzo y reinserción detrás del desayuno minero en Atacama

Las historias de esfuerzo y reinserción detrás del desayuno minero en Atacama

Detrás de los 200 kilos de pan que cada mañana llegan a las faenas de Atacama Kozan, hay un equipo de 31 internos e internas del Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Copiapó que encontró en la panadería un oficio, ahorros para sus familias y, sobre todo, una nueva autoestima. Esta es la voz de quienes amasan una segunda oportunidad gracias a la alianza entre Gendarmería, la minera y Sodexo.

Para los trabajadores de la minera Atacama Kozan, el pan fresco de cada jornada es parte de su rutina alimentaria, pero para Patricio Herrera, interno del CCP de Copiapó, ese mismo pan representa algo mucho más profundo porque se ha transformado en una competencia ganada contra su propio pasado.

«Para mí es gratificante. Estamos sacando un buen producto, compitiendo de igual a igual con cualquier panadería de la calle», afirma Patricio con orgullo evidente. Él es parte del equipo de panificación del Centro de Educación y Trabajo (CET), compuesto por 31 internos (25 hombres y 6 mujeres) en conjunto con 4 funcionarios de Gendarmería. Esta unidad, desde hace un mes, abastece diariamente a la operación minera gracias a un inédito convenio con Sodexo.

La iniciativa, que implica la entrega de 200 kilos diarios de pan y productos de repostería, ha transformado el encierro en una jornada laboral con estándares industriales. No es un taller para pasar el tiempo; es trabajo real, con exigencias de higiene, calidad y plazos.

En el área de repostería, entre el aroma a pie de limón y tartaletas, trabaja Lisbeth Corrales. De nacionalidad boliviana y recluida hace cinco años, lleva la mitad de su condena perfeccionando su técnica. Para ella, este acuerdo comercial ha significado recuperar su rol de proveedora.

«El impacto de esta oportunidad laboral es inmenso. En lo económico, el incremento de remuneración es muy positivo; me permite seguir apoyando a mi hijo y ahorrar para mis proyectos futuros», cuenta Lisbeth. Pero más allá del dinero, destaca la reparación interna: «Me hace sentir útil y capacitada para afrontar la vida en libertad. Me siento orgullosa de ser parte del equipo que presta servicio a Sodexo, superando los estándares que nos exigen».

Lo que distingue a este convenio, que se enmarca en la estrategia de sostenibilidad de Sodexo Better Tomorrow 2028 y la creación de valor compartido de Atacama Kozan, es que los internos lo viven como un entrenamiento profesional.

Patricio relata que la dinámica de equipo es clave. «Siempre conversamos antes de empezar a trabajar, nos damos ánimo y vemos cómo mejorar los detalles, desde la higiene hasta el sabor». Esa disciplina ha permeado otras áreas de su vida, ya que recientemente rindió la prueba PAES obteniendo un puntaje de excelencia y se ha capacitado en gestión de costos.

«Yo ya tengo la expectativa de salir de aquí y empezar con una mini Pyme. Sé para dónde tengo que ir y estoy enfocado en la vida», asegura Patricio, quien define su paso por la panadería “como un trampolín. Aquí me han entregado las herramientas y los consejos para no volver a cometer errores y no volver a estar en este contexto nuevamente».

Actualmente, el programa ha permitido capacitar y certificar a 15 internos, integrándolos a una cadena de valor formal. Mientras Sodexo y Atacama Kozan aseguran un producto local y fresco para sus operaciones, personas como Lisbeth y Patricio hornean a diario la prueba tangible de que, con capacitación y confianza, la reinserción social deja de ser una idea abstracta y se convierte en una realidad productiva.

El Gerente Zonal de Sodexo Atacama, Christian Van Aken, indicó que «para Sodexo, la estrategia Better Tomorrow no es una declaración de intenciones, es nuestro motor para generar cambios reales en los territorios donde operamos. Con esta iniciativa, no sólo garantizamos un producto de excelencia para Atacama Kozan, sino que transformamos nuestra cadena de valor en una herramienta de reinserción. Estamos demostrando que la sostenibilidad corporativa se logra cuando integramos la eficiencia operativa con la capacidad de ofrecer segundas oportunidades, convirtiendo el trabajo diario en un puente hacia la dignidad y el futuro laboral de estas personas».

En tanto, el Subgerente General de S.C.M. Atacama Kozan, Jorge Guerra Grifferos, reconoció que “la recepción de este pedido de pan es una muestra tangible de que los convenios de colaboración pueden ser herramientas poderosas para el cambio social. A través de la capacitación y el trabajo digno, estamos abriendo puertas y brindando oportunidades reales. Estamos convencidos de que el compromiso con el trabajo es la mejor llave para la reinserción social”.

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