Tecnología y oxígeno: los factores silenciosos que hoy sostienen la producción acuícola en Chile
Tecnología y oxígeno: los factores silenciosos que hoy sostienen la producción acuícola en Chile
La automatización, el monitoreo en tiempo real y una logística especializada se han convertido en elementos clave para asegurar la continuidad operacional, la eficiencia y la sostenibilidad de la industria.
La acuicultura chilena enfrenta un escenario cada vez más exigente. Factores como la variabilidad ambiental, el control sanitario, la eficiencia productiva y las metas de sostenibilidad han impulsado una transformación tecnológica silenciosa, donde el manejo del oxígeno cumple un rol determinante para la continuidad de las operaciones y la calidad de la producción.
Aunque algunas veces pasa inadvertido, el oxígeno es un elemento crítico en el desarrollo de los peces y en la estabilidad de los centros de cultivo. Su correcta gestión impacta directamente en variables como la conversión alimenticia, el bienestar animal y la capacidad de responder ante contingencias operacionales.
“Dentro de los gases industriales, el oxígeno, con adecuados sistemas de disolución en agua, contribuye a asegurar niveles adecuados de oxígeno disuelto, donde los peces pueden lograr factores óptimos de conversión alimento en proteína animal de alta digestibilidad, calidad y comercialización y, al mismo tiempo, garantizar las concentraciones mínimas necesarias para la vida de los peces, cuyo metabolismo exige condiciones cada vez más controladas”, explica Fernando Sáenz-Laguna, gerente de negocio acuícola de Indura, empresa perteneciente al Grupo Air Products.
En este contexto, la incorporación de nuevas tecnologías ha comenzado a modificar la forma en que opera el sector. Sistemas de monitoreo remoto en tiempo real, automatización de procesos y soluciones modulares permiten hoy un control más preciso de variables críticas, optimizando el uso del oxígeno y mejorando la eficiencia de las operaciones.
Según expertos del sector, este tipo de herramientas también facilita la toma de decisiones preventivas frente a cambios ambientales o situaciones de riesgo, reduciendo pérdidas y fortaleciendo la continuidad operacional.
Continuidad operativa y trazabilidad
Otro de los desafíos relevantes para la industria acuícola es asegurar el suministro continuo de insumos esenciales en zonas aisladas o frente a contingencias climáticas y logísticas. Para ello, las empresas proveedoras han debido fortalecer sus redes de distribución, almacenamiento y respuesta técnica.
En el caso de Indura, la compañía cuenta con plantas productoras y de llenado distribuidas estratégicamente, además de equipos especializados y planes de contingencia orientados a garantizar el abastecimiento continuo de oxígeno para la industria.
El manejo adecuado de este insumo también tiene efectos directos sobre la calidad final de los productos del mar. Un entorno con mejores condiciones de oxigenación reduce el estrés de los peces y favorece estándares más consistentes en toda la cadena productiva, contribuyendo además a la trazabilidad y al cumplimiento de exigencias internacionales.
Producción más eficiente y sostenible
La eficiencia en el uso de recursos se ha transformado en uno de los principales focos de la acuicultura moderna. En ese escenario, tecnologías asociadas a la optimización del oxígeno permiten disminuir pérdidas y avanzar hacia procesos con menor impacto ambiental.
A ello se suma un contexto energético que también comienza a influir en la huella ambiental del sector. Considerando que gran parte de la matriz eléctrica chilena proviene actualmente de fuentes renovables, la producción de gases industriales asociados a procesos criogénicos incorpora progresivamente un componente más sustentable.
“Hoy la industria acuícola requiere soluciones cada vez más eficientes, seguras y adaptables. La tecnología está permitiendo una operación más precisa y sostenible, con impactos concretos en productividad, bienestar animal y continuidad operacional”, agrega Sáenz-Laguna.
En el marco del Mes del Mar, desde la compañía destacan además el carácter estratégico de la acuicultura para el desarrollo económico del país y su potencial de crecimiento en un escenario donde la sostenibilidad y la innovación aparecen como factores cada vez más relevantes para la competitividad del sector.






