Serie de tiempo impulsada por CEAZA permite revelar cómo el clima y la surgencia regulan la productividad del Archipiélago de Humboldt
Serie de tiempo impulsada por CEAZA permite revelar cómo el clima y la surgencia regulan la productividad del Archipiélago de Humboldt
Un nuevo estudio publicado en Scientific Reports muestra cómo la variabilidad climática y oceanográfica modula la productividad del fitoplancton en el Archipiélago de Humboldt. Los resultados son fruto de una serie de tiempo oceanográfica impulsada por el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) y desarrollada con el apoyo de la comunidad de Chañaral de Aceituno.
Comprender cómo funciona uno de los ecosistemas marinos más biodiversos de Chile requiere observar el océano durante años y bajo distintas condiciones ambientales. Esa mirada de largo plazo comienza a entregar sus primeros resultados en el Archipiélago de Humboldt.
Un nuevo estudio publicado en la revista Scientific Reports revela que la productividad de este ecosistema está fuertemente modulada por la interacción entre la surgencia costera y la variabilidad climática de gran escala. El trabajo analizó 21 campañas oceanográficas realizadas aproximadamente mes a mes entre noviembre de 2022 y diciembre de 2024, complementadas con información satelital y modelos oceanográficos.
Los resultados muestran que la biomasa fitoplanctónica, microalgas que mediante fotosíntesis alimentan a la complejidad ecológica del archipiélago, presenta una marcada variabilidad estacional y que la respuesta del ecosistema no depende solamente de la intensidad de la surgencia. Las condiciones climáticas de mayor escala, particularmente El Niño Oscilación del Sur y el Modo Meridional del Pacifico, también pueden modificar la respuesta biológica del sistema.
“La importancia de esta serie de tiempo de actualmente cuatro años es que nos permite dejar de mirar el Archipiélago como una fotografía y comenzar a entenderlo como un sistema dinámico”, explica el Dr. Víctor Aguilera, investigador de CEAZA e impulsor de esta iniciativa de monitoreo.
Un observatorio para comprender el Archipiélago
La continuidad de las observaciones está permitiendo avanzar desde estudios puntuales hacia una comprensión integrada del funcionamiento del ecosistema. Las mediciones realizadas en Chañaral de Aceituno ya han permitido estudiar la variabilidad de la surgencia, los efectos del evento El Niño 2023, la dinámica del zooplancton y su relación con la productividad, además de la conectividad de la biomasa dentro del sistema.
Por ejemplo, el Dr. Aguilera comenta que “El Niño tiene efectos oceanográficos, biológicos y biogeoquímicos en el Archipiélago de Humboldt. A través de ondas Kelvin, El Niño eleva la temperatura y desplaza las aguas sin oxígeno bajo los 100 metros de profundidad. Biológicamente, hay una disminución de la productividad primaria en relación a años La Niña o neutral, y si bien el zooplankton no muestra mayores cambios en abundancia, sí es posible observar sobre todo especies de peces poco habituales, como el bonito. Biogeoquímicamente, El Niño disminuye la severidad de la acidificación oceánica en la subsuperficie junto con casi revertir el flujo de CO2 hacia la atmósfera que permanentemente libera el archipiélago”.
En este sentido, el conjunto de observaciones comienza a constituir una plataforma de conocimiento que puede ser entendida como un Observatorio del Archipiélago de Humboldt, capaz de integrar procesos físicos y biológicos y de evaluar cómo responde este ecosistema frente a la variabilidad ambiental y climática.
“Cada campaña nos entrega una fotografía, pero cuando acumulamos fotografías durante años comenzamos a construir una película del ecosistema. Esa película nos permite identificar patrones, reconocer cambios y entender qué procesos están detrás de la productividad y biodiversidad que caracterizan al Archipiélago”, señala Aguilera.
Ciencia junto a la comunidad
El desarrollo de esta serie de tiempo ha sido posible gracias también a la colaboración de la comunidad de Chañaral de Aceituno, cuyo apoyo ha sido fundamental para mantener las campañas de monitoreo en el territorio.
Para el equipo investigador, esta colaboración representa un componente esencial del proyecto. La generación de conocimiento sobre el ecosistema ocurre en un territorio donde existen comunidades que dependen directamente del mar y que poseen, además, un conocimiento construido a partir de su propia relación histórica con este ambiente.
“Una serie de tiempo no se construye solamente con instrumentos y análisis científicos. Se construye también con continuidad, confianza y colaboración con quienes viven en el territorio”, destaca Aguilera.
La importancia de mantener este esfuerzo de observación se vuelve aún mayor frente a un escenario de creciente variabilidad climática. Contar con información obtenida de manera sostenida permitirá establecer una línea base para detectar cambios en el funcionamiento del ecosistema y comprender sus posibles consecuencias sobre la productividad, las redes tróficas y la biodiversidad del Archipiélago de Humboldt.
El estudio “Climate-modulated upwelling drives phytoplankton variability and biomass connectivity in the Humboldt Archipelago coastal system” fue publicado en Scientific Reports y constituye un nuevo resultado de la serie de tiempo oceanográfica desarrollada en el Archipiélago de Humboldt.





