Gobierno Regional de Atacama rechaza categóricamente reclamación de Sonami para anular el Parque Nacional Desierto Florido
Gobierno Regional de Atacama rechaza categóricamente reclamación de Sonami para anular el Parque Nacional Desierto Florido
El Gobernador, Miguel Vargas Correa, quien además preside la Comisión Regional del Desierto Florido, reafirmó su compromiso irrestricto con la protección de este fenómeno natural y su reconocimiento como Patrimonio Mundial de la UNESCO. La autoridad sostuvo que la minería y la conservación ambiental pueden convivir, y que existen territorios cuyo extraordinario valor natural debe ser resguardado para las futuras generaciones.
Un total rechazo a la solicitud de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), que busca dejar sin efecto la declaratoria del Parque Nacional Desierto Florido, manifestó el Gobernador de Atacama, Miguel Vargas Correa, reafirmando su compromiso, y el del Gobierno Regional de Atacama, con la defensa de uno de los ecosistemas más extraordinarios y representativos de la región y del país, cuya conservación constituye no sólo una responsabilidad ambiental, sino también un compromiso con la identidad, historia y el futuro de Atacama.
La controversia, surge luego que Sonami recurriera al Segundo Tribunal Ambiental, cuestionando los fundamentos técnicos para la declaración del parque y argumentando una eventual afectación de concesiones mineras. Esta es la segunda instancia a que acude la Sociedad luego que el Ministerio de Bienes Nacionales rechazara una solicitud de invalidación del decreto supremo N°12, que declaró el Parque Nacional Desierto Florido. A la reclamación, se suman como terceros coadyuvantes de Sonami, la Compañía Minera Sali Hochschild, Compañía Minera Carmen Bajo Limitada, Sociedad Contractual Minera Carola y Las Petacas SpA.
Frente a ello, desde el Gobierno Regional enfatizaron que Atacama no puede retroceder en los avances alcanzados en materia de protección ambiental, especialmente cuando se trata de un territorio cuya relevancia ecológica trasciende las fronteras nacionales. “Estamos conscientes que la minería es el principal motor económico de nuestra región. Lo hemos reconocido, hemos estado presentes en muchos proyectos y también hemos apoyado al sector artesanal. En Atacama, la minería tiene espacio para desarrollarse, pero no todo el territorio puede estar disponible para ser explotado. Esto no es una postura contraria a la actividad minera, sino una convicción respecto a la necesidad de compatibilizar el crecimiento productivo con la conservación del patrimonio natural”.
“Atacama tiene la oportunidad de comenzar a mirar sus activos naturales como parte de su estrategia de desarrollo para las próximas décadas. No se trata de reemplazar la minería, sino de diversificar nuestra matriz económica y construir nuevas industrias a partir de aquello que hace único a este territorio. El Desierto Florido puede convertirse en un gran articulador de turismo, ciencia, conservación, cultura, educación y emprendimiento. Avanzar hacia su reconocimiento significa protegerlo, pero también pensar qué oportunidades puede generar este patrimonio para las futuras generaciones de Atacama”, precisó Vargas.
Un patrimonio que Atacama defenderá
La creación del Parque Nacional Desierto Florido, oficializada en 2023, constituye un avance histórico en la protección de un fenómeno natural reconocido internacionalmente, que transforma periódicamente la aridez del desierto en un paisaje de extraordinaria biodiversidad.
Su declaratoria es resultado de un proceso de 20 años de trabajo técnico, científico e institucional, en el que el propio Gobierno Regional de Atacama ha desempeñado un papel relevante en la promoción de medidas de conservación desde el año 1997.
“No estamos dispuestos a que se ponga en riesgo un patrimonio natural que pertenece a todos los atacameños y atacameñas. El Desierto Florido no tiene reemplazo, no se puede trasladar ni recuperar si lo destruimos. Aquí no se trata de estar en contra de la minería, se trata de entender que el desarrollo no puede construirse a costa de destruir nuestro patrimonio natural”, sostuvo Miguel Vargas.
Atacama impulsará reconocimiento del Desierto Florido como Patrimonio Mundial
Junto con reafirmar su defensa del parque nacional, el Gobernador ratificó su voluntad de impulsar las gestiones necesarias para avanzar hacia la postulación del Desierto Florido a la Lista del Patrimonio Mundial Natural de la UNESCO.
Esta aspiración busca proyectar internacionalmente el valor ecológico, científico, paisajístico y cultural del fenómeno, fortaleciendo su conservación y posicionando a Atacama como un referente de protección de la biodiversidad y turismo sustentable. “Nuestra mirada va mucho más allá de esta controversia. Mientras algunos buscan revertir la protección del Desierto Florido, nosotros queremos avanzar para que el mundo reconozca su valor. Vamos a impulsar el camino para que este extraordinario patrimonio natural de Atacama pueda llegar a ser reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Queremos que las futuras generaciones se sientan orgullosas de una región que fue capaz de desarrollarse, de generar oportunidades, y al mismo tiempo, cuidar sus tesoros naturales, aseveró el Gobernador.
La primera autoridad de Atacama, expresó que se mantendrán a la espera de lo que determine el Tribunal Ambiental, ya que como Gobierno Regional no podrían hacerse parte, dado que carecen de legitimación activa, “porque el objetivo del juicio es invalidar un acto administrativo de Bienes Nacionales”. Sin embargo manifestó su respeto por las atribuciones del Segundo Tribunal Ambiental y por el proceso judicial en curso, reiterando que la defensa del Parque Nacional Desierto Florido constituye una posición institucional que responde al interés general de la región.
Respecto a los derechos mineros del territorio que abarca el Parque Nacional, el Ordinario Nº 162/2025 del Ministerio de Minería, indica que de las 21 faenas identificadas en el polígono, 17 están abandonadas, 2 operan irregularmente, 1 está proyectada y 1 tiene su exploración finalizada, sin que ninguna cuente con servidumbre constituida.





