Productora de flores comestibles en Copiapó inició proceso de certificación orgánica.

Productora de flores comestibles en Copiapó inició proceso de certificación orgánica.
*Su experiencia en seminario nacional sobre agricultura orgánica nacional en Atacama fue gravitante en la toma de decisión.
Gianina Santana produce y vende flores comestibles principalmente a cadenas de restaurantes en Copiapó. Su emprendimiento lo realiza desde hace poco más de un año, tiempo en el cual se ha posicionado como una alternativa atractiva para platos y paladares de la comuna.
La agricultura recibió en su predio la visita de Tierra Viva entidad que agrupa a agricultores ecológicos certificados en la región quienes formalizaron con ella su período de inicio previo a la certificación por el Servicio Agrícola y Ganadero.
«Yo creo que tiene que ver con la congruencia en la vida en un como productor y como persona porque si bien producimos flores acá en el desierto de Atacama, también es una cadena de otras labores integradas como por ejemplo cómo cuidamos el agua o los sistemas de riego, o del cuidado del medioambiente o entorno.
Nosotros tenemos una cadena ecológica en el predio con diversas aves e insectos porque no usamos pesticidas ni productos sintéticos ni tóxicos. No podría cultivar ni vender flores con pesticidas para comer, sino de tipo decorativo u ornamental y no es la idea». Agrega «nuestra producción de flores comestibles es un manifiesto de una agricultura limpia en condiciones extremas».
declara Gianina.
Y el paso fundamental fue haber participado en el seminario nacional Sistemas de Participación y Garantía. Dicha instancia fue organizada por INDAP en conjunto con agrupación de agricultores orgánicos Tierra Viva en Atacama y contó con el financiamiento de Instituto junto al Programa de Transferencia Tecnológica e Inversión Productiva del Gobierno Regional, AFCI.
Paola Torres González directora regional de INDAP en Atacama sostuvo. “Como Gobierno e INDAP tenemos el mandato de seguir impulsando sistemas agroalimentarios sostenibles y biodiversos basados en soluciones que provienen de la misma naturaleza y este es un caso que comenzó a gestarse desde el seminario sobre agricultura orgánica que tuvimos el año pasado. Queremos que más agricultoras y agricultores en la región como Gianina puedan tomar la decisión de transitar hacia modelos de agricultura sustentable y resiliente con menor impacto en el entorno”, sostuvo.
Al respecto, el Gobernador Regional de Atacama, Miguel Vargas Correa, destacó la relevancia de este tipo de iniciativas para el desarrollo productivo de la región. “Este es el tipo de iniciativas que queremos seguir impulsando desde el Gobierno Regional de Atacama: emprendimientos innovadores, con identidad territorial y un fuerte compromiso con la sustentabilidad. A través del programa AFCI, financiado por el Gobierno Regional y aprobado por el Consejo Regional, estamos fortaleciendo la transferencia tecnológica, la innovación y el desarrollo productivo de nuestra agricultura, generando oportunidades reales para que las y los emprendedores de la región puedan crecer y proyectarse hacia nuevos mercados. Nos enorgullece ver cómo estos recursos se traducen en avances concretos, como el proceso de certificación orgánica que hoy inicia esta productora de Copiapó, demostrando que en Atacama es posible desarrollar una agricultura moderna, consciente y con valor agregado, incluso en condiciones desérticas.
Como Gobierno Regional seguiremos apoyando a nuestros agricultores y agricultoras, porque creemos firmemente en una región que diversifica su matriz productiva, promueve la sustentabilidad y abre caminos para el desarrollo local con identidad y futuro».
Desde Tierra Viva ven con mucha esperanza el potencial y el futuro para esta productora en su proceso de certificación. «Antes del seminario tuvimos contacto con Gianina y supimos de sus intenciones por hacer agricultura orgánica certificada. Nos contó que estaba integrando el programa TAS de INDAP y que quería continuar profundizando prácticas agroecológicas amigables con el medio ambiente», comenta Alejandra Araya presidenta de Tierra Viva. «Nos llamó la atención la visión que tiene en producir lo que está trabajando, porque no es sólo la mirada productiva sino además es un modelo de vida que ella está sosteniendo; y cuando uno integra estos dos elementos en el trabajo uno se da cuenta que no es sólo cumplir normas sino llegar a establecer un modelo de acción consiente en la naturaleza y lo que uno está produciendo para el resto».
La organización destacó en asimismo el apoyo decisivo que dieron el Gobierno Regional de Atacama e INDAP para que el Seminario Sistemas Participativos de Garantía en productos orgánicos fuera un insumo vital para dicha actividad que congregó más de 150 agricultores orgánicos de todo el país en la comuna de Huasco en noviembre pasado, como una forma de seguir avanzando en el desarrollo productivo de la región.

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