Medicina UDA completa sus dos primeras generaciones de egreso con un 100% de aprobación del EUNACOM
Medicina UDA completa sus dos primeras generaciones de egreso con un 100% de aprobación del EUNACOM
Las 46 personas egresadas de las dos primeras generaciones de Medicina de la Universidad de Atacama aprobaron el Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina. Las últimas ocho integrantes de la segunda cohorte que tenían pendiente esta evaluación obtuvieron su aprobación en julio de 2026, completando así el 100% de su generación.
La Universidad de Atacama alcanza un importante hito en la formación de profesionales de la salud: la totalidad de las personas egresadas de sus dos primeras generaciones de Medicina aprobó el Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina (EUNACOM).
La primera generación de la carrera estuvo conformada por 22 estudiantes, quienes aprobaron el examen en su totalidad. Por su parte, la segunda generación cuenta con 24 profesionales, que también alcanzaron un 100% de aprobación. De esta cohorte, 16 personas rindieron y aprobaron la evaluación en diciembre de 2025, mientras que las ocho restantes hicieron lo propio en julio de 2026, completando así la nómina de aprobación de la generación.
Estos resultados constituyen un importante respaldo a la formación académica y clínica impartida por la carrera de Medicina de la Universidad de Atacama y reflejan el trabajo desarrollado por sus equipos académicos, junto con la contribución de los establecimientos de salud que participan en la formación práctica de sus estudiantes.
El logro adquiere especial relevancia considerando la trayectoria de la Facultad de Medicina de la Universidad de Atacama, que abrió sus puertas en 2018 con el ingreso de su primera cohorte. A ocho años de ese hito, los resultados de sus primeras generaciones dan cuenta de los avances de un proyecto académico comprometido con la formación de profesionales de la medicina al servicio de las necesidades de salud de Atacama y del país, desde una universidad pública regional.
El EUNACOM evalúa los conocimientos necesarios para el ejercicio de la medicina general en Chile. Su aprobación constituye un requisito para desempeñarse en determinados cargos médicos del sistema público de salud, atender mediante la modalidad de libre elección de Fonasa y postular a programas de especialización médica, de acuerdo con la normativa vigente.
Las ocho personas de la segunda generación que aprobaron el examen en julio de 2026 son Constanza Marín Cortés, Javiera Godoy Tardón, Fernanda Mora Tapia, Catalina Pizarro Donoso, Paula Marambio Azócar, Víctor Hernández Bahamondes, Ignacia del Bosco Cheuquepán Valenzuela y María Daniel Peters.
Actualmente, las personas egresadas de ambas generaciones se encuentran desarrollando sus trayectorias profesionales, ya sea mediante procesos de especialización médica o ejerciendo en establecimientos asistenciales. Una parte importante se ha incorporado a la red pública de salud, principalmente en la Región de Atacama, contribuyendo a fortalecer las capacidades de atención y poniendo sus conocimientos al servicio de las comunidades.
Con este resultado, la carrera de Medicina de la Universidad de Atacama reafirma su compromiso con la calidad de la formación médica, la educación superior pública y la preparación de profesionales capaces de contribuir al desarrollo y fortalecimiento del sistema de salud regional y nacional.
Formación médica que fortalece el sistema público de salud
Uno de estos casos es Víctor Hernández Bahamondes, oriundo de Valparaíso, quien decidió regresar a la Región de Atacama para iniciar su trayectoria profesional. Actualmente se desempeña en los servicios de Urgencias y Psiquiatría Infanto-Juvenil del Hospital Provincial del Huasco, en Vallenar, establecimiento donde realizó su último internado.
“Para mí, haber aprobado el EUNACOM significó mucho más que superar un examen, marcó el cierre de mi etapa como estudiante de Medicina y el comienzo de una etapa ya como médico. Que las dos primeras generaciones de la UDA hayamos aprobado en un 100% es un buen precedente, especialmente porque somos una Facultad nueva. Creo que refleja que el modelo educativo va por buen camino, que nuestras pasantías están siendo fructíferas y que el largo camino de siete años está dando frutos. Soy de otra región, pero volví a Atacama para aportar a la comunidad donde me formé. Es bonito volver al Hospital Provincial del Huasco, donde realicé mi último internado, pero ahora desde otro lugar, ya no como interno, sino como médico, asumiendo nuevas responsabilidades y continuando mi aprendizaje profesional”, expresó.
Por su parte, Paula Marambio Azócar, integrante de la segunda generación, actualmente se desempeña como médica general en el CESFAM Dr. Jorge Kaplan de Viña del Mar, donde aplica los conocimientos adquiridos durante su formación, especialmente en el ámbito de la atención primaria de salud.
“Aprobar el EUNACOM significó cerrar con éxito una etapa de aproximadamente siete años y medio de mucha exigencia y validar las herramientas que nos entregaron durante nuestra formación, que hoy aplico diariamente en la atención de pacientes. Que las dos primeras generaciones hayamos alcanzado un 100% de aprobación es un gran orgullo y refleja la dedicación de cada integrante y la capacidad de superar los desafíos de la carrera. También es una noticia muy positiva para las generaciones que vienen, porque les entrega confianza en que pueden alcanzar los mismos resultados”, destacó.
Desde la Facultad de Medicina, este desempeño es valorado como una evidencia del trabajo académico y del fortalecimiento progresivo de su proyecto formativo. Así lo expresó el decano de la Facultad, Dr. Sergio Chiang Wong:
“Como Facultad de Medicina, nos sentimos profundamente orgullosos de que las 46 personas egresadas de las dos primeras generaciones hayan aprobado el EUNACOM, alcanzando un 100% de aprobación. Este resultado refleja el compromiso del estudiantado, la dedicación de nuestros equipos académicos y el trabajo conjunto con los campos clínicos que contribuyen a su formación. Al mismo tiempo, el avance hacia la construcción de nuestro nuevo edificio, con una inversión superior a los 30 mil millones de pesos, representa un paso fundamental para fortalecer la docencia, la investigación y la simulación clínica. Ambos logros expresan el compromiso de la Universidad de Atacama con una formación médica de calidad, al servicio de las necesidades de salud de nuestra región y del país”.
Nueva Facultad de Medicina: una inversión estratégica para la formación en salud
A los resultados académicos alcanzados por las primeras generaciones se suma un importante avance institucional: la Universidad de Atacama inició el proceso de licitación para la construcción del nuevo edificio de la Facultad de Medicina, un proyecto cuya inversión aprobada supera los $30 mil millones y que contempla más de 6.400 metros cuadrados destinados a docencia, investigación y simulación clínica.
Como etapa previa al inicio de las obras, próximamente comenzará la ejecución de un Plan de Contingencia, con una inversión superior a los $4.000 millones, que permitirá el traslado temporal de las actividades de la Facultad al Campus Central de la Universidad. Para ello, se habilitará infraestructura modular de alto estándar, destinada a garantizar la continuidad de la docencia y de las demás actividades académicas durante el período de construcción.
De acuerdo con la planificación institucional, las obras del edificio definitivo comenzarán en marzo de 2027 y tendrán un plazo estimado de ejecución de 24 meses. Esta inversión permitirá fortalecer las condiciones para la formación médica, ampliar las capacidades académicas y científicas de la Universidad y potenciar el desarrollo de actividades de simulación clínica, fundamentales para la preparación de profesionales de la salud.
Al referirse a estos avances, el rector de la Universidad de Atacama, Forlin Aguilera Olivares, destacó tanto los resultados académicos de la carrera como el compromiso institucional con la calidad de la formación y el desarrollo regional.
“Este resultado es especialmente significativo para una Facultad de Medicina creada en 2018, porque alcanzar un desempeño de esta magnitud en sus primeras generaciones constituye un importante respaldo a la solidez y calidad de su proyecto formativo. Es también una muestra concreta de algo que estamos consolidando en toda la Universidad de Atacama: un sistema de aseguramiento de la calidad que se instala en el corazón de nuestra gestión y se traduce en resultados verificables.
“Hay, además, otro aspecto igualmente relevante: muchas de estas personas llegaron desde otras regiones para formarse en Atacama y hoy se están integrando al sistema público de salud, aportando sus conocimientos al territorio que las acogió. Ese es el sentido de nuestra misión como universidad estatal en Atacama: entregar formación de calidad y contribuir directamente al bienestar y desarrollo de nuestra región.
“Estos resultados también ponen en valor el gran trabajo que se realiza en la formación en salud en nuestra Universidad y representan una respuesta concreta a la confianza depositada por el Gobierno Regional, el Consejo Regional y la comunidad de Atacama en nuestro proyecto de formar profesionales de la salud de calidad para responder a las necesidades de nuestra región”, señaló el rector.
Con estos avances, la Universidad de Atacama continúa consolidando su proyecto de formación médica, articulando resultados académicos, aseguramiento de la calidad, inserción profesional e inversiones estratégicas que fortalecen la educación superior pública y su contribución al desarrollo regional.









