Manejo y recuperación de los olivares del Huasco

Manejo y recuperación de los olivares del Huasco

Día de Campo en Huasco y Freirina permitieron a productores conocer y aplicar técnicas de poda y extracción de esta especie parásita, como parte de una estrategia que busca mitigar su impacto sobre la producción olivícola de la provincia.

Con herramientas de poda en mano y directamente en los olivares, productores de Huasco y Freirina participaron en un Día de Campo desarrollado por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias INIA Intihuasi, instancia práctica donde conocieron y aplicaron técnicas para el manejo y extracción del quintral.

Las actividades forman parte del proyecto “Estrategia de control de quintral en huertos tradicionales de olivos de la provincia de Huasco”, ejecutado por INIA Intihuasi y financiado por el Gobierno Regional de Atacama. La iniciativa busca mitigar el impacto de este parásito vegetal sobre los olivares mediante una estrategia integral que contempla, entre otras acciones, la poda.

Actualmente, el quintral constituye una presión importante para la olivicultura del Valle del Huasco. Según explica Francisco Tapia, subdirector de I+D de INIA Intihuasi y encargado del proyecto, “el quintral es un parásito hemiparásito que vive parcialmente a expensas del olivo y que no puede vivir en tierra, sino que crece sobre el tejido del árbol. Actualmente está avanzando mucho y cubriendo gran parte del follaje, lo que produce una reducción en la producción, el envejecimiento de los árboles y, finalmente, la muerte”.

La poda como primera estrategia de control

Ante esta situación, la iniciativa busca desarrollar medidas que permitan reducir su presencia.

“Estamos trabajando con un proyecto financiado con fondos regionales, fondos FRPD, cuyo objetivo es mitigar la presencia del quintral sin llegar a exterminarlo, porque es una especie endémica. Lo que buscamos es convivir con él sin afectar la producción del olivo”, señaló el investigador FranciscoTapia.

En este escenario, la poda constituye una de las estrategias de control que se están promoviendo con los productores. Los días de campo permitieron demostrar directamente en terreno cómo aplicar estas técnicas. “Estamos aplicando la poda rutinaria que se hace en invierno y, junto a ello, algunas técnicas de extirpación del quintral desde el olivo”, explicó el investigador.

La realización de estas actividades durante el invierno responde además a una condición que facilita el reconocimiento del parásito en los árboles. “En esta época se ve claramente su presencia por el color de sus hojas y porque está en proceso de floración, con una flor roja muy vistosa. Eso permite orientar la poda y definir en qué huertos y árboles realizarla”, detalló Tapia.

De esta manera, los agricultores pudieron observar el procedimiento y realizarlo directamente en terreno, utilizando sus propias herramientas como parte de un aprendizaje práctico que busca facilitar la incorporación de estas técnicas en el manejo habitual de los olivares.

“Esto es el inicio de una estrategia, pero se trata de una poda continua, porque el quintral está presente en muchas partes y no podemos controlarlo de una sola vez”, indicó el investigador.

Un manejo que requiere continuidad

El carácter permanente de las labores de control responde a la propia dinámica del quintral y a su presencia extendida en los olivares de la provincia, y es ahí donde las jornadas de campo adquieren relevancia, ya que forman parte de un proceso de transferencia hacia los productores.

De acuerdo con Francisco Tapia, el programa considera prácticamente a la totalidad de los olivicultores del Valle del Huasco, estimados en alrededor de 300 a 330 productores. Dado este alcance, las actividades se desarrollan de manera parcializada, con grupos de aproximadamente 20 a 30 agricultores en cada jornada.

El proyecto beneficiará directamente a 300 olivicultores de las comunas de Huasco, Freirina y Vallenar. Entre sus objetivos se encuentran reducir el impacto del quintral, recuperar la productividad de los árboles y fortalecer la sostenibilidad de la olivicultura en la provincia.

De esta manera, los días de campo constituyen una de las primeras acciones de transferencia del proyecto en terreno, acercando a los productores herramientas prácticas para incorporar el manejo del quintral a las labores habituales de sus olivares.

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