MÁS DIGNIDAD, MÁS OPORTUNIDADES: SEIS RESIDENCIAS DE ATACAMA RECIBEN MÁS DE $515 MILLONES PARA MEJORAR LAS CONDICIONES DE VIDA DE 131 NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
MÁS DIGNIDAD, MÁS OPORTUNIDADES: SEIS RESIDENCIAS DE ATACAMA RECIBEN MÁS DE $515 MILLONES PARA MEJORAR LAS CONDICIONES DE VIDA DE 131 NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
En el marco del cierre del Mes de la Niñez, el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia y el Gobierno Regional de Atacama concretaron una nueva alianza que permitirá fortalecer las condiciones de habitabilidad, atención y cuidado en seis residencias de la región.
Un aporte que se traduce en algo mucho más concreto que una cifra: mejores condiciones para vivir, crecer y desarrollarse para 131 niños, niñas y adolescentes que actualmente se encuentran bajo cuidado residencial.
En una actividad realizada en el marco del término del Mes de la Niñez, el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia y el Gobierno Regional de Atacama hicieron entrega de $515.470.782 destinados a las residencias Casa del Valle, ABBA, Freirina, Rayén, Casa Oasis y Antu, recursos que permitirán responder a necesidades esenciales y fortalecer los espacios donde viven quienes, por distintas circunstancias, hoy no cuentan con el cuidado de sus familias.
La inversión permitirá financiar, entre otros aspectos, contratación de personal, adquisición de insumos y ropa, mejoras en la implementación y otras necesidades operacionales, contribuyendo directamente a mejorar la calidad de vida de los niños, niñas y adolescentes.
La entrega de estos recursos representa además una mirada que pone en el centro la dignidad, los derechos y las oportunidades, entendiendo que una residencia debe ser mucho más que un lugar donde vivir: debe ser un espacio seguro, protector y acogedor, donde cada niño, niña y adolescente pueda desarrollarse y proyectar su futuro.
Una acción concreta para garantizar dignidad y bienestar
Para la seremi de Desarrollo Social y Familia de Atacama, Jéssica Gómez Poblete, esta inversión constituye una acción concreta para avanzar en mejores condiciones de cuidado y protección.
“Esto es una acción concreta para garantizar la dignidad, la seguridad y el bienestar de 131 niños y adolescentes en seis residencias de la región. Nuestro propósito fundamental es que los niños crezcan en un entorno familiar y que su permanencia en estas residencias sea lo más breve posible; pero mientras deban estar bajo nuestra protección, garantizaremos mejores condiciones de habitabilidad, una oferta residencial más especializada y equipos técnicos altamente preparados para brindarles un cuidado de calidad”.
La autoridad enfatizó que el objetivo final de la política de protección especializada es que los niños, niñas y adolescentes puedan desarrollarse en entornos familiares, pero mientras ello no sea posible, el Estado debe garantizar espacios residenciales que respondan a sus necesidades y derechos.
“Los recursos se necesitan y lo hacemos con mucho cariño”
El gobernador regional de Atacama, Miguel Vargas, destacó el trabajo colaborativo entre el Gobierno Regional, el Servicio de Protección y las instituciones colaboradoras, subrayando que los recursos estatales destinados a las residencias resultan insuficientes para cubrir todas sus necesidades.
“Es una alianza de trabajo con el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia y, por supuesto, con las instituciones colaboradoras. Si bien reciben subsidios por parte del Estado, es absolutamente insuficiente para atender los requerimientos que tienen las residencias”.
El gobernador explicó que estos recursos permiten abordar gastos operacionales y necesidades concretas, como la compra de ropa y otros insumos, relevando que el Gobierno Regional mantendrá su disposición a colaborar con la red de protección.
“Estos son recursos que se necesitan y lo hacemos con mucho cariño. Es parte de la labor social que lleva nuestra institución a través de la División de Desarrollo Social”.
Recursos que se convierten en oportunidades
El director regional del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, César Guzmán, valoró especialmente que este sea el segundo año consecutivo en que el Gobierno Regional entrega estos recursos a las residencias.
“Estamos profundamente agradecidos por este fondo, que por segundo año consecutivo nos permite fortalecer el trabajo que realizamos junto a las residencias de nuestra región. Son recursos que se traducen directamente en mejores condiciones de vida para los niños, niñas y adolescentes”.
Guzmán explicó que el financiamiento permitirá fortalecer los equipos mediante la contratación de personal, adquirir insumos y responder a necesidades cotidianas, incluyendo la compra de ropa que los propios niños, niñas y adolescentes podrán elegir, como una forma concreta de avanzar en la restitución de sus derechos.
“Que puedan elegir su propia ropa, por ejemplo, significa también restituir derechos, entregar igualdad de oportunidades y reconocer que ellos tienen voz, preferencias y capacidad de decidir. Todo esto contribuye a mejorar su calidad de vida y a que puedan vivir en espacios cada vez más dignos”.
El director regional manifestó además su expectativa de que esta alianza pueda mantenerse durante los próximos años, fortaleciendo de manera permanente la red residencial de Atacama.
“Los niños también deciden en qué se invierten estos fondos”
Desde las propias residencias, la inversión es valorada como una oportunidad para fortalecer los procesos de cuidado y desarrollo.
La directora de Residencia Casa del Valle de Vallenar, Ingrid Ríos, calificó la entrega como un hito para las residencias de la región.
“Es un hito muy importante. Estos fondos vienen a reconocer que las residencias necesitan estos aportes. Esto robustece nuestro trabajo, nos permite fortalecer la implementación y mejorar la calidad de vida y el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes”.
Ríos destacó que el impacto de estos recursos también se proyecta hacia el futuro, especialmente considerando que las residencias acompañan a jóvenes que continúan sus estudios incluso después de cumplir los 18 años.
“Nosotros también trabajamos con jóvenes mayores de 18 años que están estudiando, incluso varias de ellas cursan estudios superiores. Estos recursos nos permiten fortalecer todo esto y proyectar su futuro”.
La directora de Casa del Valle relevó además un aspecto fundamental: los propios niños, niñas y adolescentes participan en las decisiones sobre el uso de los recursos.
“Ellos también comparten y deciden en qué se van a invertir estos fondos. Ese trabajo colaborativo con el Gobierno Regional es muy importante”.
Una alianza que pone a las personas en el centro
La entrega de $515.470.782 marca un nuevo paso en el fortalecimiento de la red de protección residencial de Atacama y demuestra cómo la colaboración entre instituciones puede traducirse en mejoras concretas en la vida cotidiana de los niños, niñas y adolescentes.








