Transelec reporta 100 robos y 80 toneladas de cobre sustraídas en 2026, apuntando a un riesgo inminente en consumo residencial

Transelec reporta 100 robos y 80 toneladas de cobre sustraídas en 2026, apuntando a un riesgo inminente en consumo residencial

 

La empresa alerta que esta situación es insostenible en el tiempo por los altos daños que generan estos robos en la infraestructura y la alta demanda de equipos dedicados, más a la reparación que a la operación del sistema.

 

La totalidad de cobre robado este año representa un incremento exponencial en comparación con el mismo periodo del año anterior. De hecho, ya se acerca a la totalidad del material robado durante todo 2025.

 

Transelec alertó sobre el drástico aumento de robos de cable de cobre que afecta a líneas de transmisión de alta tensión en distintas regiones del país, particularmente en la zona centro y norte chico, situación que está generando un riesgo creciente para la continuidad y seguridad del suministro eléctrico que abastece a miles de hogares, además de servicios esenciales e infraestructura crítica.

En lo que va de 2026, la compañía ha registrado 100 robos de conductor en sus instalaciones de transmisión, con un total de 85 toneladas de cobre sustraído y más de 2 mil horas de trabajo dedicadas exclusivamente a labores de reparación y reposición de infraestructura dañada, recursos que deben destinarse para evitar afectaciones al suministro eléctrico de clientes residenciales e industriales.

Durante todo 2025, en tanto, se registraron 184 robos, con un total de 112 toneladas de cobre robado y más de 4 mil horas de trabajo de reparación.

La compañía informó que recientemente se registró un nuevo robo de conductor en una línea de transmisión de la zona central del país, antecedentes que aún se encuentran en proceso de cuantificación y denuncia. Se trata del tercer robo ocurrido en una semana y corresponde al robo N°100 de 2026.

El hecho afectó a la línea LT 110 kV Codegua-Alto Jahuel C2, específicamente entre las estructuras E-138 y E-140, donde se produjo el robo de conductor en la fase superior. De acuerdo con la información preliminar, fueron sustraídos aproximadamente 549 metros de conductor, equivalentes a cerca de 757 kilos de cobre.

Estos hechos se suman a otros episodios ocurridos esta semana. Entre ellos, el robo N° 99 de 2026, también registrado en la línea LT 110 kV Codegua-Alto Jahuel C2, donde se sustrajeron aproximadamente 1.100 metros de conductor entre las estructuras E-144 y E-146, correspondientes a cerca de 1.516 kilos de cobre.

Asimismo, el martes se registró el robo N° 98 en lo que va del año, también en la misma línea de transmisión, que incluyó el robo de conductor en fase superior y media entre las estructuras E-192 y E-196, en una longitud total de 3.202 metros, equivalente a aproximadamente 4.410 kilos de cobre.

 

“El año 2025 fue el año más difícil que nos había tocado en Transelec en materia de robos y daños a las estructuras producto de estos delitos. Este 2026 parece estar siendo aún peor”, señaló David de Pablo, gerente Zona Centro.

Impacto en la infraestructura crítica y en el abastecimiento eléctrico

“Esta situación es insostenible y estamos solicitando apoyo a las autoridades no solo en coordinación con las policías, sino también para levantar inteligencia que permita detectar y detener este fenómeno. Este es un problema que no afecta solo a las empresas, sino que pone en riesgo la continuidad operacional del sistema y el suministro eléctrico que diariamente reciben miles de familias y servicios básicos en una importante zona del país”, sostuvo David de Pablo.

Cabe recordar que la madrugada del 27 de abril se produjo un violento robo en la línea Huasco-Maitencillo, en la Región de Atacama, donde fueron sustraídos aproximadamente 3.600 metros de conductor y se provocaron graves daños estructurales a nueve torres de alta tensión, algunas de las cuales terminaron derribadas.

Frente a este escenario, Transelec reiteró su preocupación por el impacto que este tipo de delitos tiene sobre la infraestructura crítica del país, afectando no solo la operación del sistema eléctrico, sino también la seguridad de las personas, la continuidad de servicios esenciales y la estabilidad del abastecimiento energético para comunidades y hogares.

La empresa confirmó además que continuará colaborando activamente con las policías, la Fiscalía y las autoridades sectoriales, impulsando las acciones legales correspondientes y reforzando los mecanismos de coordinación para enfrentar este fenómeno.

 

Lectura de foto: En la línea Huasco-Maitencillo, en Atacama, en abril fueron sustraídos aproximadamente 3.600 metros de conductor y se provocaron graves daños estructurales a nueve torres de alta tensión.

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